19 de junio de 2026

Hasta el 30% de las emisiones del transporte provienen de la distribución urbana de mercancías

• La creciente demanda de entregas rápidas está incrementando la presión sobre la movilidad de las ciudades. La optimización de las operaciones logísticas surge como una alternativa para reducir emisiones, combustible y congestión vehicular.

El crecimiento del comercio electrónico ha transformado la forma en que las personas compran, pero también la manera en que se mueven las ciudades. Detrás de cada entrega existe una red de vehículos que circula diariamente para abastecer hogares, comercios y empresas, generando un impacto cada vez más visible en el tráfico y el medioambiente.

Actualmente, la distribución urbana de mercancías y las operaciones de última milla representan entre el 20% y el 30% del tráfico en las ciudades y generan hasta el 30% de las emisiones de CO₂ asociadas al transporte. A medida que aumentan las expectativas de recibir productos en menos tiempo, el desafío para las empresas consiste en mantener la eficiencia operativa sin incrementar su huella ambiental.

Para Enrique Ycaza, CEO de Drivin Ecuador, la sostenibilidad logística comienza por eliminar ineficiencias en la operación diaria. “La reducción de emisiones no depende únicamente de cambiar el tipo de vehículo. También pasa por aprovechar mejor los recursos disponibles, evitar desplazamientos innecesarios y planificar las entregas de manera más eficiente”, explica.

Uno de los principales desafíos es la congestión vehicular. Los vehículos de reparto pasan una parte importante de su jornada atrapados en el tráfico, consumiendo combustible y generando emisiones sin avanzar significativamente en sus recorridos. Frente a esta realidad, las empresas están incorporando herramientas tecnológicas que les permiten planificar mejor sus operaciones, adaptarse a las condiciones de movilidad y optimizar el uso de sus flotas.

Además, la digitalización está permitiendo medir con mayor precisión el impacto ambiental de cada operación logística. El acceso a indicadores sobre consumo de combustible, kilómetros recorridos y emisiones de CO₂ facilita la toma de decisiones orientadas a la sostenibilidad y al cumplimiento de objetivos ESG.

“La eficiencia operativa y la sostenibilidad ya no son conceptos separados. Hoy las organizaciones que logran optimizar sus procesos no solo reducen costos, sino que también disminuyen su impacto ambiental y fortalecen su competitividad”, agrega Ycaza.

En un contexto donde las ciudades continúan creciendo y la demanda de distribución sigue aumentando, la optimización logística se perfila como una de las herramientas más efectivas para avanzar hacia modelos de movilidad más sostenibles, eficientes y preparados para los desafíos del futuro.


Acerca de Drivin: Somos una empresa joven, dinámica y flexible, que está transformando la planificación y ejecución de la logística, siendo el partner tecnológico de cientos de empresas a nivel global.

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